Trabajo en una empresa multinacional de computación desde julio del 2011, para un cliente en Uruguay donde vivo, la empresa solo tiene un cliente en Uruguay, por este motivo siempre trabajé en las oficinas del cliente. Durante los primeros meses del año 2012 el trabajo fue muy poco, la empresa no logró cerrar los contratos que esperaba con el cliente y entonces no sabía que iba a pasar con mi trabajo, la situación en la oficina era cada vez más difícil, con mi jefa en ese momento y con el cliente. Había días que no tenía ninguna actividad para realizar en mi trabajo, con el cliente ya no tenía más tareas que hacer, ya no había más trabajo y temía de quedarme sin trabajo en cualquier momento. Estuve enferma varias veces durante este tiempo, en Mayo, Junio y Julio también, tuve muchas infecciones, y estaba muy muy preocupada por el trabajo. Entonces junto a mis oraciones a Dios en el mes de Agosto ore a Dios también en la Ceremonia de dar nuestro agradecimiento a Dios para mantener mi trabajo, de mañana y de noche ore, agradeciendo primero por la bendiciones que nos da Dios todos los días, agradeciendo por mi trabajo y pidiendo por mantener mi trabajo. Pasaban los días y la situación seguía igual, cada vez más difícil en la oficina. En Octubre de 2012 la empresa me pidió que hiciera un curso sobre los productos de informática que vende a sus clientes en todo el mundo; era un horario muy difícil y a través de internet, entonces, pedí para hacerlo desde mi casa y me dijeron que sí. También me cambiaron de jefe, pase a tener como jefe el Gerente General de Uruguay, entonces mejoro mi situación ya estaba más tranquila, pero la situación con el cliente se mantenía igual, seguí orando todos los días. Luego de finalizar el curso y aprobarlo con recomendaciones del instructor, mi nuevo jefe me dio una gran noticia, me pidió que trabajara desde mi casa y me dijo que otra área de la empresa estaba interesada en mi trabajo y me iban a ofrecer otras tareas para hacer y así fue. Hoy estoy trabajando en otra área de la empresa diferente para lo que fui contratada, ahora trabajo para Pre-Ventas desde mi casa, con muchas flexibilidades y oportunidades de crecimiento. Ahora trabajo muy tranquila, con mucho trabajo por delante, y puedo disfrutar más tiempo con mis hijos porque no pierdo 3 horas de viaje todos los días hasta la oficina. Yo recibí una gran protección de Dios con respecto a mi trabajo, la empresa pudo haberme despedido, pero no lo hicieron, aunque no tenían trabajo para mí. Sigo orando todos los días para mantener mi trabajo, por la salud de mi familia y por todos los Kamikumites, estoy muy agradecida a Dios por las bendiciones que recibimos todos los días.

Muchas gracias.

Miembro en Uruguay

Sobre El Autor