Indudablemente todos los triunfadores tienen la tenacidad fuerte como menciona en un dicho “la perseverancia todo lo alcanza” y al mismo tiempo tienen la capacidad de concentración también.

Por supuesto es importante que uno continúe esforzándose sin renunciar hacia una meta. Sin embargo, no es correcto que simplemente la continúe despistándose durante su vida. Lo más importante es que tenga la concentración en cada ocasión significativa.

La concentración se revela por la fuerza de la voluntad fuerte de desear cumplir una cosa a toda costa.

La concentración se fortalece originando mayor fuerza, cuando uno tenga el deseo altruista para el bien de los demás, lo cual le llamamos el gran deseo, en vez de tener un deseo egoísta solo para su propio beneficio por vanidad, lo cual le llamamos el deseo pequeño.

Cuando uno sigue esforzándose para el logro de su meta sin renunciar, llega el momento crucial sin falta. En tal ocasión está siendo probado el poder de la concentración para tomar una decisión correcta.

Un estudiante del Colegio de Yoko hacía un ensayo de baile con sus compañeros hacia el logro de su presentación. Pero cuando uno se dedica a una cosa por mucho tiempo a veces sufre un bajón, y ese estudiante salió del estancamiento al revelar la fuerza de concentración.

Él repensó con los demás compañeros para qué estaban haciendo los ensayos para volver al principio, y se dieron cuenta de que la razón del estancamiento era por el ansia de ostentar el baile queriendo que sean vistos bien teniendo sus propios deseos.

Entonces, ellos reconfirmaron que el baile no es para que sean vistos bien, sino para que la gente que les vea se alegre viéndolo, y así volvieron a su objetivo inicial. Terminaron el ensayo con mucho tiempo pero sin ánimo y empezaron a hacerlo de forma intensiva por horas cortas, por lo que tuvieron éxito en el baile siendo maravillosa la representación.

Es la fuerza de concentración que puede cambiar aun el estancamiento en algo positivo.

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