Una de las condiciones necesarias para las actividades de grupo es el “acuerdo en la plena colaboración”. El “acuerdo en la plena colaboración” es ser uno hacia el logro de una misma meta.

En caso de trabajar en grupo, la fuerza del grupo será más fuerte que la fuerza de cada uno.

Por ejemplo, cuando uno golpea otra persona, será fuerte que lo hace con el puño más que un solo dedo. La fuerza de un dedo es menos que un puño en que los dedos doblados.

Igual que este principio, se puede ejercitar una fuerza asombrosa cuando se une la fuerza de cada uno de los individuos siendo como un puño. Esto también se aplica en cualquier negocio y comercio. El grupo unido como un puño puede desarrollar cada vez más.

Cada quien tiene sus propias opiniones y principios. Pero, aun cuando esas opiniones sean excelentes y cada uno tenga una capacidad maravillosa, no resulta el progreso a menos que se una el poder de todos.

Entonces, para tener un mayor progreso tiene que ser un grupo de puño. Para hacerlo, cada uno de los miembros de grupo tiene que doblegarse ante los demás aunque podría tener sus propias opiniones y principios.

Pero, para ser un puño hay que tirar todo esto. El ser un puño significa ser una sola unión con la rendición de cada uno, en otras palabras, es tirar su propio ego para hacer causa común.

Cuando tiramos nuestro ego, podemos aceptarnos uno al otro admitiéndonos mutuamente. Un grupo como el puño puede desplegar una gran fuerza comparado con otro grupo de no ser puño aun cuando sean de la misma cantidad de miembros.

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